Te he preguntado
cómo estás,
tú me has respondido
con tu sonrisa gigante:
Estoy bien.
Tu cuerpo
se hunde
entre materias blandas,
no encuentras nada duro
donde poderte agarrar
y decir que sobrevives.
Yo lo veo.
Las horas mueren
a tus pies,
ves los días
cómo pasan sin ti
sin nada, ni nadie,
todo está vacío
más allá del sofá.
Ya no importa
si es de día,
tampoco el frío
o el calor,
todo es
invariablemente
y casi eternamente
Igual.
Por eso vuelvo
y te pregunto
una vez más
cómo estás, hermano
¿Cómo estás?
Sant Celoni, 22 de febrero de 2019